
La planta de tratamiento de agua potable de Guachapala marcha en perfecto estado, la obra ejecutada con una inversión de 483.357,00 dólares, actualmente contribuye a mejorar la salud la población, con una mejor dotación del liquido vital, alrededor de 1.900 habitantes en el centro cantonal se benefician en forma directa de este proyecto.
Se denomina agua potable o agua para consumo humano al agua que podemos utilizar o beber sin que exista peligro para nuestra salud, con este fin, el agua potable no debe contener sustancias químicas o microorganismos que puedan provocar enfermedades o perjudicar la salud, siendo este el principal propósito de la construcción de esta planta de tratamiento.
Antes de que el agua llegue a los domicilios, es imprescindible que pase por un tratamiento especial que la procesa y limpia para que esté en condiciones adecuadas para el consumo, desde allí, el agua es enviada a la ciudad mediante la red de distribución.
El proceso de funcionamiento de la planta de tratamiento para la potabilización del agua corriente que sale por nuestros grifos, pasa por una laboriosa técnica de la que pocas veces nos acordamos o conocemos, en la que se mezclan variados procesos físicos y químicos para un único objetivo, el que podamos disponer de agua potable en cualquier parte de la ciudad.
FASES PARA LA POTABILIZACIÓN DEL AGUA:
El proceso inicia en las captaciones ubicadas en el sectores de: Zhicamal, Alizal, Tres Cruces, Cuypamaba, Ishpingo y Chine desde donde se conduce el liquido vital a través de una tubería PVC de dos pulgadas a la plata de tratamiento localizada a 4 kilómetros en el sector de Agllán, perteneciente a la comunidad de Andacocha.
Una vez que el agua llega a la planta de tratamiento ingresa a una caja y es repartida a los dos tanques de filtración lenta (recipientes de ferrocemento de 7 metros de diámetro), lugar en el que se retienen los elementos ofensivos, se elimina la turbiedad, además, se reduce considerablemente los microorganismos (baterías, virus, quistes) que el agua puede arrastrar en su estado original.
Durante esta etapa en los tanques de ferrocemento en la parte superior, mientras se cumple el proceso de tamizado, paulatinamente se forma una película biológica filtrante, la cual es visible debido a la acumulación de todas las impurezas, y por la presencia de algas, tras la fotosíntesis, adquiere una tonalidad verdosa, que visualmente presenta un mal aspecto, pero que en realidad cumple la función principal de retención, trabajo extraordinario en la suspensión de todo tipo de impurezas presentes en el agua, con una retención de hasta el 99% de coliformes (agentes dañinos para la salud humana).
El tanque de filtración de ferrocemento está construido en su base con una tubería perforada en forma de espina de pescado, por encima se ha colocado una pequeña capa de grava granulizada y luego una capa de arena de sílice de un metro de espesor aproximadamente.
Por la acumulación de sólidos en el tanque de filtración, este requiere que se realice un manteamiento trimestral para eliminar los residuos, labor que es efectuada por el personal asignado a la planta, con el raspado de un centímetro de la arena y la película fíltrate, misma que es sometida a una limpieza para la reutilización de la arenilla.
Continuando con el proceso de tratamiento el agua es conducida desde los filtros a la caseta de cloración, aquí un sistema automático adiciona el cloro gas en las cantidades adecuadas para eliminar los microorganismos más resistentes, así asegurar una desinfección total del agua.
Una vez colocado el cloro en el agua es enviada a los canales de mezcla para garantizar que todo el líquido este completamente potabilizado, terminado este proceso el agua pasa al tanque de reserva que tiene una capacidad de 150 metros cúbicos.
Finalmente el líquido vital es enviado a través de la red de distribución, conjunto de tuberías principales y ramales secundarios, que permite abastecer de agua potable para que pueda ser utilizada por la población de Guachapala.
La planta de tratamiento dispone de algunos equipos para el análisis físico y bacteriológico: cloridimetro, turbilimetro, medidor de conductividad, colorímetro, entre otros, con los que periódicamente se realizan las pruebas de vigilancia de la calidad del agua con el propósito de que cumpla con los parámetros básicos señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Salud Pública.
Para la ejecución de estas labores se requiere la intervención precisa de los funcionarios municipales encargados de controlar y dar manteamiento constante a las instalaciones de la planta de tratamiento, para el efecto el GAD Municipal de Guachapala ha encargado esta labor al Ing. Gerardo Villa, Técnico de Saneamiento Ambiental y Fiscalización, quien junto a cuatro personas más manejan el actual sistema de agua potable.
El presente proyecto emprendido por el GAD Municipal de Guachapala con el apoyo del Gobierno Nacional está orientado a contribuir con el desarrollo, mejorar la salud de la población y promover el buen vivir de todas y todos, siendo imprescindible también el contar con la colaboración de la ciudadanía para el uso adecuado y evitar el desperdicio del liquido vital.